martes, 13 de mayo de 2008

XIV. La guarida de los narcos

El ruido de los motores apenas conseguía acallar el murmullo nervioso y lleno de temor de los diez asustados tripulantes. Todos se preguntaban quiénes eran esos hombres y qué hacían allí, al fin y al cabo las costas de Murcia quedaban un poquito lejos del área de operaciones del cártel de Tijuana.

Lo que había comenzado como una hermosa mañana de exaltación de la amistad, con risas sinceras, apretones de manos y cariñosos —¡pero castos!— achuchones, se había convertido de repente en una gran pesadilla de incierto desenlace. Los reproches y las acusaciones volaban de unos a otros por encima de la blanca espuma, que levantaban violentamente los motores en su rugido.

En el lado derecho de la proa, Ícaro y Prometeo discutían acaloradamente.

—¡Joder, Prometeo! Ya te había dicho que teníamos que haber ido a Holanda, ahora estaríamos cómodamente sentados en un Coffee Shop, fumando y tomando café, relajados, riendo..., ¡y no en esta mierda de zodiac!

—¡¿Qué?! ¡Pero si en Holanda estuvimos el año pasado! Fumando sí, tomando café sí, pero ¿relajados y riendo? Pillaste una paranoia del copón, por el orujo que le echaste al café, y ahora lo entiendo, menudas vacaciones me diste, tus paranoias acojonan más que tus relatos, fijo.

—¿El año pasado? Que rápido pasa el tiempo, vaya...

Al lado de estos dos, Jony y Mem discutían acerca de las armas que portaban los dos narcos mariachis.

—Mira, Mem, es una Smith & Wesson, es la primera que veo al natural, es una auténtica maravilla.

—No es una Smith & Wesson, es una Maschinenpistole 40 y...

—Ja, ja, ja… ¡Una Maschinenpistole 40…! ¡Jajaja, joder! Es muy bueno, y estos dos se han escapado de la revolución mejicana y el patrón es Pancho Villa…¡No, no, no: es Emiliano Zapata! Jajajaja...

— ¡Hey! ¿Cómo puedes reírte en un momento así? Solo estaba dando mi opinión.

— Jony tiene razón —interrumpió Chufowski—. Es una Smith & Wesson, yo me compré una réplica exactamente igual en una web coreana.

Mientras, a la derecha de Chufowski, Arenas se balanceaba hacia delante y hacia atrás de forma nerviosa, entonando una histérica e inquieta letanía.

—Esto no esta pasando, esto no esta pasando, no esta pasando, no…

En esta extraña actitud de Arenas reparó Duckland, que dirigiéndose a Dark dijo:

—¡Dark, Arenas ha perdido el juicio, tenemos que hacer algo!

—Tranquila, querida. Aunque las circunstancias sean tensas, no debemos perder la compostura, déjame a mí.

Y como dos furiosos rayos surgidos de una tormenta de verano, dos bofetadas impactaron violentamente en el rostro de Arenas.

—¡Trata de calmarte, Arenas! ¡Por Dios, trata de calmarte!

— Ay, Dark, gracias, ya me encuentro mejor, había perdido los ner... —pero Arenas no pudo acabar la frase, pues un nueva bofetada, surgida esta vez de la pálida mano de Duckland, la interrumpió.

—¡Duckland! ¿Pero qué haces? Ya había reaccionado y se encontraba mejor.

—Ay, Dark, es mejor asegurarse, con estas cosas nunca se sabe.

Ajenos a todo esto se hallaban Ed y Markatwo, enfrascados en su propia discusión:

—¡Joder, Markatwo! ¿Qué es todo esto, tronco? ¿Quiénes son estos mariachis? ¿De dónde coño salen?

—Ufffff... —suspiró, y bajó mucho el tono de su voz—. A estos tipos ya los había visto alguna vez haciendo trapis por la costa, y un día que me estaba tomando un té en Inercia se sentaron a mi lado y los oí hablar un buen rato...

—¿Pero los conoces? —le interrumpió Ed.

—Sólo de vista, nene, sólo de vista. Pero aquel día que se sentaron a mi lado oí unas cosas que me dejaron flipado. Se dedican al contrabando de hachís y de armas, y por lo que inferí de su conversación también están metidos en el tema de la trata de blancas, y blanquean el dinero comprando terrenos para construir macrourbanizaciones, y no se cortan un duro cuando tienen que liquidar a alguno. Mira, había en el Puerto un marinero, Juan, que un día desapareció. Juan siempre llevaba una pipa, ¿vale? Pues aquel día, sentado en Inercia, escuché cómo el más chungo le decía a aquel de allí —y señaló al que llevaba la pistola en la mano— que al de la pipa ya le habían “borrado el alma”, borrado el alma, es que la expresión no se me ha ido nunca de la cabeza, y que se lo estaban comiendo los perros, los perros...

—¿¡¡Qué!!? —exclamó Ed, acojonado.

—¡Putos pendejos, déjense de mamadas! —bramó el de la Smith & Wesson—. ¡Como vuelvan a abrir esa putita boca les borro el alma de un escuadrazo, pinches maricones!

La expresión borrar el alma infundió un pánico tremendo en el corazón de nuestros personajes, cuya inercia quedó en suspenso durante unos minutos, hasta que Markatwo, con la boca pegada a la oreja de Ed, murmuró:

—El Duque también salía en la conversación de los tipos esos.

Ed no abrió la boca, pero miró a su amigo con unos ojos aterrorizados. Markatwo insistió:

—Sí, nene. El Duque —y calló durante varios minutos. Sólo se oía el rugir de los motores fueraborda de la embarcación y el impacto del mar contra la lancha, las aguas que lo salpicaban todo, como lágrimas—. Tenemos que salir de aquí cuanto antes. Porque si no..., nos van a borrar el alma. A todos.

—¿Otra vez? ¡¡A callarse todos!! —bramó la voz del mexicano más robusto—. A ver, hijos de la gran chingada, me llamo Óscar Ramires y no soy tan compasivo como el patroncito… Si me dan problemas o intentan chingarme serán pasto de los perros, les mostraré de serca a mi amiga la Smith & Wesson y les borraré el alma.

—Ves, Mem, como era una Smith & Wesson —dijo Jony.

—¡Que se callen, leches! ¿No me han oído? No sean chingones —gritó, hinchadas las venas del cuello, el cañón de su pistola apuntando a la cabeza de Jony.

—Cálmate, Óscar, ya llegamos y el bisness es el bisness, es el patrón quien deside.

Era el compañero del mexicano robusto, que hasta ahora había permanecido callado, el que con estas palabras devolvió el silencio a la embarcación. O tal vez fuese la horrible visión del escondite de los narcos la que acalló los ánimos.

Una enorme cueva en mitad de los acantilados y a la que sólo se podía acceder con la marea alta. Horadada en la roca durante miles de años por el embravecido mar, se asemejaba más a las fauces abiertas de un terrible demonio que a una simple cueva. Accedieron lentamente a su interior seguidos del velero, y la oscuridad los cubrió con su terrible y frío manto. Cuando los ojos se acostumbraron a las tinieblas, pudieron divisar una tenue luz a un lado de la caverna, o tal vez un pequeño rayo de esperanza en mitad de aquella sombría oscuridad.

8 comentarios:

prometeo dijo...

Muy buen viaje hermano. Creo que los ánimos empiezan a encresparse un poquitín. Chufowsky, ¿como demonios controlas tanto de webs coreanas?! Me he reído un rato güei.
Por cierto, por orden alfabético el próximo será Markatwo, no?

Arenas dijo...

Bueno, Prometeo, Markatwo es un personaje incluido por Ed., no creo que pueda escribir. Está embarcado...
Es cierto, así que te toca a ti.
Vaya, Ícaro, te has despachado a tu gusto. Ahora entiendo lo de las bofetadas, y no sólo dos, sino que también Duckland se ha aprovechado y me ha dado una de regalo...:-)
Entramos en la cueva de los ladrones (a lo mejor vemos a Alí-Babá, quién sabe...Muy bien el uso del diálogo.
Un saludo.

Jonathan Fernández dijo...

Parecidos razonables:

Versión Dark:
- Trata de calmarte, Arenas! ¡Por Dios, trata de calmarte!

Versión Luis Moya:
- Trata de arrancarlo, Carlos!¡Por Dios, Trata de arrancarlo!

:D

Anónimo dijo...

mu buenooooo.

mem.

Nuevo Ícaro dijo...

Bueno, vamos allá, no se como decir esto pero soy incapaz de arreglar el estropicio, estoy en un momento muy duro, cinco meses deseando que todo se acabe de un modo u otro y machacado por depresiones constantes y ahora he tocado fondo, soy totalmente inconstante y me cuesta un mundo levantarme todos los días, creatividad cero (el hecho de haber escrito el texto me sorprende bastante), por favor, que alguien lo retoque por mí, siento haberme colado, pero a veces la lectura se mezcla con otros pensamientos y se me pasó.
¿Por qué pongo esto aquí? Por mi ignorancia, no se ni enviar un mail a todo el grupo, nunca había tenido ordenador hasta hace 5 meses y mis conocimientos informáticos son nulos.
Una vez más, os pido disculpas,es una gran decepción para mí, yo...necesito pensar o mejor aún no pensar.

Duckland dijo...

Pero qué estas diciendo, cariño?
De qué hablas?

Yo dando ostias. Es lo mejor que nadie ha escrito sobre mí.

No sé si realmente alguien habrá metido mano aqui y lo habrá retocado: de no ser así, no tienes motivo alguno para decepcionarte.

A mi me ha gustao, cielo. Y no soy facil de complacer pese a que pueda parecer lo contrario.

Anónimo dijo...

Sabes cuando me "metieron" aqui, pense que no iba a ser capaz, pero por si te sirve mi lema es.....tira palante siempre y me sorprendo haciendo cosas fantasticas.
nuevo icaro no sabes las cosas sorprendentes que los humanos somos capaces de hacer, solo dejate llevar.
Detras de una crisis una decepcion, fracaso etc.. se esconde un mundo de fantasticas nuevas posibilidades, nunca te cierres a ellas.
No te cataloges, tu eres infinito, mira de puertas para dentro te sorprenderas.
Dejate llevar por la inercia.SALUD y PAZ.
mem.

Nuevo Ícaro dijo...

Genial Ed, me ha gustado mucho como ha quedado, y es un honor tener tus palabras en mi texto. Un abrazo.